La Guatemala diferente que quiere dejar como legado el presidente Jimmy Morales (análisis)

 

Ciudad de Guatemala, 31 de mayo de 2019 (AGN). Con avances en materia de agua y saneamiento, salud, educación y seguridad, Guatemala camina por el rumbo correcto. Es el país diferente que el presidente Jimmy Morales quiere dejar como legado a las futuras generaciones.

Hace dos años el mandatario lamentaba que no lo dejaban trabajar por los candados al presupuesto y amparos jurídicos, pero ahora la historia es otra. Cuenta con el respaldo del Organismo Legislativo.

“Nos encontramos ante una Guatemala en plena transformación, Guatemala está por el camino correcto”, manifestó el jefe de Estado en un discurso con motivo de la presentación de los avances de las Prioridades Nacionales de Desarrollo durante un acto celebrado en el Teatro Nacional Miguel Ángel Asturias.

Es una Guatemala “justa e inclusiva” que va hacia el verdadero desarrollo sostenible de la mano del Plan K’atun, que no es una estrategia de Gobierno sino de Estado.

Las diez principales prioridades de desarrollo establecidas en este programa son para “trascender gobiernos” porque van más allá de las ofertas electorales. Es una visión incluyente en la que participan todos los sectores de la sociedad con un interés común.

Todos han apostado por cambiar la historia de Guatemala, un país en el que muchos gobiernos implementaron proyectos de desarrollo, pero los resultados no fueron los esperados.

El gobierno de Morales alineó los Objetivos de Desarrollo Sostenible –ODS- de la ONU con los de K’atun, porque la prioridad más grande “se llama Guatemala”.

Consciente de que se deben atender las necesidades de la población, ha fortalecido las instituciones públicas y sentado las bases para que las autoridades que sean elegidas el 16 de junio y asuman el 14 de enero de 2020 den continuidad a la Agenda Nacional del Desarrollo.

De momento, 200 de las 340 municipalidades que tiene el país han alineado sus proyectos a la Agenda Nacional de Desarrollo, lo que demuestra que se va por la ruta correcta.

Y es que, como lo expresó el mandatario, construir una nación no es nada fácil y tampoco se hace en poco tiempo, pero es optimista.

“Confiamos en una Guatemala mejor, (pero) dependerá de quienes amamos a Guatemala. Juntos hemos trazado el camino hacia el desarrollo sostenible y lo hacemos pensando en las futuras generaciones”, proclamó.

Cuando llegó a la Presidencia, en enero de 2016, en el país solo había 50 plantas de tratamiento de agua. Ahora su gobierno elevó la cifra a 300 y ya tiene otros 500 estudios.

En los hospitales tampoco había medicinas. “Comenzamos a sobrevivir con donaciones”, pero ahora hay abastecimiento. Se pagaron las deudas.

Con el apoyo de su administración, el Organismo Judicial también amplió su cobertura. Ahora existen juzgados en los 340 municipios, pero eso llevó casi 198 años, desde la independencia, en 1821.

“Gracias al trabajo de mis soldados, de mis doctores, de mis funcionarios, de mis ministros… puedo decir que las cosas son diferentes, pero falta mucho por hacer”, argumentó.

Guatemala no necesita de más planes de desarrollo. Está el K’atun. Solo hay que operativizar toda la planificación que tiene, instó a los partidos políticos y a quien le sucederá en el alto cargo.

“Las bases para un mejor desarrollo humano están consolidadas para construir la Guatemala que todos queremos”. AGN ra/dm

Redacción AGN/Foto William Meoño


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