padding-top:100px; El Plan Nacional de Desarrollo K’atun 2032 un referente para la gestión de la equidad de género y del desarrollo integral de las mujeres

El Plan Nacional de Desarrollo K’atun 2032 un referente para la gestión de la equidad de género y del desarrollo integral de las mujeres

Guatemala, 25 de noviembre de 2020. En el año 2000 la Asamblea General de la ONU designó el 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, invitando a gobiernos, organizaciones internacionales y a oenegés a coordinar actividades para la eliminación de todas las formas de violencia contra las mujeres.

En Guatemala la mayoría de los habitantes con mujeres. Según el XII Censo Nacional de Población y VII de Vivienda, 51.5 por ciento de la población guatemalteca son mujeres y 48.5 por ciento, hombres.

Tras la firma de los Acuerdos de Paz en 1996, en Guatemala se crearon varios mecanismos para las mujeres, como la Secretaría Presidencial de la Mujer (Seprem) y la Defensoría de la Mujer Indígena (DEMI). Asimismo, se promulgaron distintas leyes para su protección, como la Ley contra el Femicidio y otras Formas de Violencia Contra la Mujer; de Dignificación y Promoción Integral de las Mujeres; de Protección Integral de la Niñez y Adolescencia, para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Intrafamiliar, la Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas, entre otras.

También se diseñaron las políticas nacionales para la Promoción y Desarrollo Integral de las Mujeres; de Desarrollo Social y Población; de Protección Integral de la Niñez y la Adolescencia y de Juventud, entre otras.

Además, Guatemala ha suscrito una amplia normativa internacional relacionada con el tema y diferentes instituciones públicas y privadas e instancias internacionales trabajan en este tema.

Mientras tanto, el Plan Nacional para la Prevención y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres (Planovi 2020-2029), elaborado por la Seprem, es el instrumento de política pública diseñado por el Estado para dar cumplimiento a los compromisos nacionales e internacionales en materia de derechos humanos, con el objeto de garantizar a las mujeres el derecho a una vida libre de violencia.

El Planovi resalta que el Plan Nacional de Desarrollo K’atun: nuestra Guatemala 2032 señala la ruta para abordar los problemas que frenan el progreso del país y propone un modelo de desarrollo humano sostenible. El Plan K’atun es una herramienta fundamental para el bienestar de todas y todos los guatemaltecos, y representa un referente para la gestión de la equidad de género y del desarrollo integral de las mujeres desde la infancia, añade.

Ese mismo instrumento señala que el K’atun retoma los elementos estructurales que han subordinado a las mujeres, niñas y adolescentes y limitado su acceso a diferentes oportunidades para su desarrollo integral y su autonomía. El enfoque de equidad se encuentra presente en sus cinco ejes: Guatemala urbana y rural, Bienestar para la gente, Riqueza para todas y todos, Recursos naturales hoy y para el futuro, y Estado conductor del desarrollo y garante de derechos humanos, acota.

Entre las metas está erradicar el embarazo en adolescentes menores de 16 años y disminuir la tasa de embarazos en adolescentes de 17-19 años. Y como resultado que las adolescentes aumentan sus posibilidades de tener un mejor desarrollo psicológico, físico y social, lo cual genera impactos positivos en su condición de vida y en la sociedad.

Otra meta es universalizar la educación inicial, preprimaria, primaria, media y ampliar el acceso a la educación superior, reconociendo las especificidades de género y las necesidades diferentes de los territorios, de los pueblos maya, xinka, garífuna, mestizo y población del área rural.

También cita la meta: En 2032, la impunidad ha disminuido sustancialmente, de manera que el país se sitúa en posiciones intermedias de los estándares mundiales de medición de este flagelo. Entre los resultados están: En 2032 se han reducido los hechos delictivos de violencia contra las mujeres y femicidio, y diseñar e implementar campañas permanentes de divulgación y sensibilización sobre la problemática, así como mecanismos pedagógicos que permitan transformar los imaginarios colectivos relacionados con la violencia contra la mujer y la violencia doméstica.

Por otro lado, la agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, en el ODS5: Igualdad de Género, señala que poner fin a todas las formas de discriminación contra las mujeres y niñas no es solo un derecho humano básico, sino que además es crucial para el desarrollo sostenible. Las Prioridades Nacionales de Desarrollo, que integran las metas de ambas agendas, es la ruta a seguir para resolver los grandes problemas de país, entre ellos la equidad de género y el desarrollo, para no dejar a nadie atrás.